Presentación del concierto de Francisco Rodríguez “Fraskito”.
(homenaje a Miguel Hernández).
Presentación del concierto de Francisco Rodríguez “Fraskito”.
(homenaje a Miguel Hernández).
La música no ha sido nunca ajena al valor y trascendencia de la poesía de Miguel Hernández, y, de hecho, desde hace varias décadas, son muchos y diversos los artistas que han interpretado la poesía hernandiana, y también desde el flamenco se han hecho homenajes al poeta.
Miguel Hernández conoció las artes flamencas de cantaores como “el Guerrita”, “Marchena” o “El Cojo de Málaga”, y también de sus paisanos Antonio García Espadero y “El Mamaíllo”. Cafés como “El café España”, de la calle Calderón de la Barca, junto al cine Novedades, era frecuentado por Miguel para escuchar estos cantes flamencos.
Su afición al flamenco vino de la mano de su amistad con Carlos Fenoll, uno de los integrantes del grupo poético de “La Tahona”, y dicha afición era al mismo tiempo flamenca y taurina. Esta vinculación con el mundo taurino facilitó posteriormente a Miguel su entrada en Madrid como colaborador en la enciclopedia de los toros de José Mª de Cossío.
En definitiva, el mundo flamenco-taurino no es en absoluto desconocido para el poeta de Orihuela, todo lo contrario, y, de alguna manera, esta vinculación dejó impronta en su poesía. Miguel plasma, con la profundidad literaria que le caracteriza, sentimientos poéticos muy presentes también en la música flamenca, fundamentalmente en todo lo relacionado con el sentido de lo trágico y de la muerte.
El trabajo discográfico condensa en partituras musicales flamencas las grandes referencias que inspiran la poesía de Miguel.
El amor, la muerte, la vida, la pertenencia a la tierra y El compromiso social con el pueblo, con la gente sencilla y humilde.
Los temas compuestos y musicados están inspirados en diversos poemas hernandianos, resultando la siguiente estructura:
•Tema 1: “Nanas de la cebolla”.
•Tema 2: “Rosa de almendra”.
•Tema 3: “Elegía a Ramón Sijé”.
•Tema 4 Por una senda van los hortelanos”.:
•Tema 5: “Lunas”.
•Tema 6: “Vientos del pueblo”.
•Tema 7: “Sonreídme”.
•Tema 8: “Tengo estos huesos hechos a las penas”.
•Tema 9: “Josefina” (cartas a su esposa).
TEMA 1: “Nanas de la cebolla”.
“Nanas de la cebolla” es la canción de cuna más emotiva de la literatura española, por la situación dramática en la que fue escrita, y por la profundidad de sentimientos que refleja. Esta poesía pertenece a la etapa más intimista de Miguel, la de su último libro “Cancionero y Romancero de Ausencias”, escrito entre octubre de 1938 y septiembre de 1939.
En el momento de escribir este poema, Miguel se encuentra en la cárcel del Reformatorio de Adultos de Alicante, y su situación personal es dramática. Consumido por la tuberculosis y por el olvido, Miguel escribe a su hijo un poema que resulta, paradójicamente, una bocanada de fuerza vital, de esperanza, de anhelo de futuro.
Para expresar esta carga emocional, el artista aporta a la canción una vitalidad a medio camino entre el dramatismo y la esperanza: dramatismo por la situación en la que el poema es escrito, y esperanza por los deseos de futuro para el hijo.
TEMA 2: “Rosa de almendra”.
“Rosa de almendra” se enmarca dentro de los sonetos pertenecientes al Silbo Vulnerado, etapa que supone la antesala de la poesía amorosa bellísimamente plasmada en el posterior “El rayo que no cesa” de 1935. Miguel ha abandonado progresivamente el hermetismo de “Perito en Lunas” y los aromas de incienso que encontrábamos en su poesía católica de juventud, para realizar incursiones en una poesía amorosa de clara raíz humana.
“Rosa de almendra” es un bello poema que incluye claras referencias a la mujer, utilizando, de nuevo, la flora y el paisaje levantino mediterráneo como herramienta de expresión poética.
TEMA 3: “Elegía a Ramón Sijé”.
La elegía a Ramón Sijé es, junto a las Cartas de Jorge Manrique a su padre, el ejemplo de poesía funeraria más contundente, profundo y sentido de la literatura española. El texto es un auténtico torrente de dolor, de rebelión contra lo inevitable, de erial solitario dejado por la pérdida del amigo del alma.
En sus cartas, Miguel Hernández se refería a Ramón Sijé utilizando el término de “hermano”, y a los padres de Sijé les llamaba igualmente “padres”. Este hecho corrobora que la relación entre ambos era muy superior a la de una simple amistad, y la elegía escrita por Miguel ha trascendido a la historia de la literatura como una bocanada de los sentimientos más profundos y sinceros del ser humano.
TEMA 4: “Por una senda van los hortelanos”.
Este poema forma parte del libro poético “El rayo que no cesa”, obra que supuso un antes y un después en la trayectoria literaria de Miguel Hernández. El joven poeta se encuentra en Madrid, ha conocido a Pablo Neruda, a Vicente Aleixandre y a los miembros de “la Escuela de Vallecas”, y todo ello influye en el cambio ideológico-literario que está experimentando. Ha roto su relación con la iglesia católica, y su poesía se desborda hacia el amor (pasional y carnal) y hacia la exaltación de lo popular.
“Por una senda van los hortelanos” es un homenaje a los hombres del campo, a su esfuerzo diario y a su compromiso con la tierra en la que viven.
TEMA 5: “Lunas”.
“Lunas” es una de las octavas reales (concretamente la número 29) incluidas en el primer libro poético de Miguel Hernández: “Perito en Lunas”, publicado el 20 de enero de 1933 en la colección Sudeste del diario La Verdad. Es el inicio poético de Miguel, con el que da el salto más allá de lo estrictamente local, y comienza a ser comentado en círculos más amplios.
De verso hermético y formalidad neogongorina, Miguel deja entrever en esta etapa su influencia católica (la influencia de Sijé y del canónigo Almarcha) y su inclinación por un cultismo del que, sin embargo, nunca termina invadido. El resultado es el de una poesía barroca y exótica muy vistosa, una especie de paleta de color que aporta a la obra hernandiana de esta época el reflejo de un arco iris poético.
TEMA 6: “Vientos del pueblo”.
Posiblemente “Vientos del pueblo” sea el poema hernandiano más popular, por el contenido que expresa y por la divulgación internacional que ha tenido. Es el ejemplo de la poesía arraigada en las clases populares, que entronca con una etapa del poeta en la que ensalza, a través de la literatura social, el heroísmo y los valores del proletariado.
Este libro poético vio la luz en septiembre de 1937, en plena guerra civil, haciéndose cargo de la publicación “Ediciones Socorro Rojo”. Con “Vientos del pueblo” Miguel Hernández ratifica la identificación que debe existir entre cultura y pueblo llano, y proclama el reto que la poesía tiene como propagadora de ese mensaje, tal y como plasma en la dedicatoria que escribe en el libro a su amigo Vicente Aleixandre: “los poetas somos viento del pueblo; nacemos para pasar soplados a través de sus poros y conducir sus ojos y sus sentimientos hacia las cumbres más hermosas….”.
TEMA 7: Sonreídme”.
Este poema hernandiano es igualmente significativo en la trayectoria literaria de Miguel por cuanto supone la materialización de su ruptura con la Iglesia. Con “Sonreídme”, Miguel se desmarca de la religión y del dogma católico, y se abraza a la clase obrera, entregándose de lleno a una causa revolucionaria de compromiso con el pueblo.
Estos versos pertenecen a un conjunto de poemas sueltos escritos por Miguel Hernández posiblemente en el año 1936, en los meses previos al golpe militar de Franco o en los inicios de la contienda civil. Miguel identifica a la Iglesia del momento con las clases del privilegio, con los enemigos de la clase obrera, y utiliza duras expresiones para retratar su nueva conciencia, que considera una auténtica liberación: “Vengo muy satisfecho de liberarme de la serpiente de las mil cúpulas, la serpiente escamada de casullas y cálices…. Vengo muy dolorido de aquel infierno de incensarios locos, de aquella boba gloria: sonreídme. Sonreídme, que voy a donde estáis vosotros los de siempre, los que cubrís de espigas y racimos la boca del que nos escupe, los que conmigo en surcos, andamios, fraguas, hornos, os arrancáis la corona del sudor a diario. Me libré de los templos: sonreídme….”.
TEMA 8: “Tengo estos huesos hechos a las penas”.
El poema pertenece al libro “El rayo que no cesa”, clave en la trayectoria hernandiana por lo que supone de cambio y transformación personal del poeta en el contexto de la vanguardia literaria madrileña de la Generación del 27. Miguel se encuentra en una etapa de transición y de confrontación de ideas, una especie de vaivén personal que evidencia su proceso de maduración literaria y personal. Este sentimiento inestable queda reflejado perfectamente en el poema que nos ocupa: “Tengo estos huesos hechos a las penas y a las cavilaciones estas sienes; pena que vas, cavilación que vienes, como el mar de la playa a las arenas…”.
TEMA 9: “Josefina” (cartas a su esposa).
Las cartas personales dirigidas por Miguel Hernández a su esposa Josefina se presentan ante los ojos y sentidos del lector como un canal de enorme transmisión de sentimientos. El poeta escribió a su esposa cientos de cartas, en las que expresa sus estados de ánimo, sus inquietudes, su nostalgia, sus anhelos y su querer, tanto hacia ella como hacia su hijo. Josefina es, por tanto, una figura clave en la inspiración poética de Miguel, al menos en lo que al tema amoroso se refiere.
Del conjunto epistolar de Miguel con Josefina, el autor de este trabajo discográfico ha preferido entrar en la etapa dramática y penosa de la correspondencia de cautiverio, escogiendo dos cartas que hacen referencia al via crucis carcelario que padeció el poeta en sus últimos años de vida. Para este tema, el artista “Fraskito” ha contado con la colaboración en la voz de un maestro del flamenco marcadamente posicionado junto al poeta, como lo es Enrique Morente.
Fecha: 13 de Febrero de 2010.
Lugar: Gran Teatro.
Título del disco: “Tierra y Sangre”.
28/01/2010
Fuente: Oficina del Centenario Miguel Hernández de Elche
Varios momentos de la rueda de prensa de la presentación del concierto.